A la orilla de la Laguna de Guataparo un 22 de julio de 1968, un grupo de valencianos fundaron la Asociación Civil Guataparo Country Club, creada para desarrollar actividades sociales, culturales y deportivas, dentro de éstas, con especial énfasis en el deporte del golf.
La construcción de la cancha de golf del Guataparo Country Club tuvo varias etapas; primero, una vez integrada la comisión, se contrató a Jimmy Wilson por 15 mil bolívares para diseñar los primeros nueve hoyos. Quien en 1968 venía todos los lunes puntualmente y mostrando gran conocimiento e inteligencia, le indicaba al ingeniero Juan Carbonell, encargado de la obra junto a Iván Ortega, los lugares donde debía rebajar, de manera de ir dándole al terreno la forma deseada, pero el trabajo de los primeros cuatro hoyos se hizo poco a poco, por lo accidentado del terreno, las colinas que lo rodeaban y porque era prioritario respetar los desagües naturales que van al Lago de Valencia, concluyéndose en 18 meses.
Ya en el 70 comenzaron a intervenir Roberto Velazco y Tony Criado, para proteger lo que estaba listo y para terminar los cinco hoyos faltantes de la primera vuelta, que una vez listos los miembros comenzaron a jugar.
El 1977, bajo la presidencia de Bruno Cacciaguerra, se decidió terminar los nueve hoyos restantes, para lo que contrataron al diseñador Joseph Lee quien vino con su propio personal, comentaba Jaime Pérez Galvez, (de quien se obtuvo la información que aquí se relata), agregando Galvez que los greens que diseñó Lee salieron más económicos que los realizados por Wilson unos años atrás, básicamente por la utilización de técnicas modernas, además de utilizar maquinaria más apropiada que aceleró y facilitó el trabajo para terminar los nueve hoyos, lo cual mejoró notablemente la calidad del club al tener una cancha de golf completa”.
Sus constructores dicen mucho de esta cancha de golf; bunkers planos y largos, tees no muy elevados intercalados con otros grandes y elevados, refleja una cancha clásica enmarcada en un bello y original escenario natural, a orillas de la Laguna de Guataparo.
El golf se ha convertido en el deporte de moda que todos quieren jugar o están pensando hacerlo. Algunos lo practican religiosamente y otros esporádicamente, mientras otros sólo lo hacen competitivamente, retando constantemente al contrario y a si mismo, en una constante lucha por la excelencia, así como también hay quienes buscan la diversión, la distracción y el relajamiento al aire libre, y que mejor remedio que una buena ronda de golf con amigos de siempre, o una aventura tenida con otros conocidos del golf. Pero como toda disciplina exitosa, hay que introducir a los menores en él y hay que entusiasmar a los mayores a él. Es un deporte para las familias, los amigos y las relaciones humanas, sociales y comerciales. Hay para todos y nosotros estamos para eso, para mantener el espíritu de la unión y el respeto mutuo con el golf.

 

Pagina